Si a una bagaje cultural envidiable le sumas una población naturalmente inquieta y un entorno de lujo, el resultado que obtienes es Sitges. He aquí un mar de posibilidades para darse un chapuzón y sumergirse en el pueblo desde sus multiples encuadres: de donde viene, qué piensa, qué cme, a quién venera, con qué se divierte...
Sitges atrae, seduce y engancha. Santiago Rusiñol, pintor, escritor i artista abanderado del modernismo catalán, es buen ejemplo de ello. Tras la commemoración del setenta y cinco aniversario de su muerte, el vínculo entre pueblo y artista se estreche un poquito más, si cabe, para explicar una pasión mutua sn fecha de caducidad.

